¿Por qué estamos aquí?
A manera de ensayo en esta columna tratare de
colocar temas de Economía que estén en la palestra pública, y tambien de la vida misma, para incentivar el
debate entre los profesionales de la ciencias sociales y porque no decirlo el
pueblo mismo, tratado de una forma científica pero llana. desde un lugar en donde se me hace imperativo hablar, Mi rincon...
La Productividad
Uno de esos dias en el cual la Surealidad se adueña de mi tiempo y atendiendo al llamado de las
redes sociales surfeaba por Twitter, cuando me encontré con el profesor Miguel Palmer, catedrático de la
materia de Economía Industrial, Técnico del Ministerio de Economía
Planificación y desarrollo, y al cual le guardo gran respeto, pues me dio la
oportunidad de externar lo que sé, ante los estudiantes de una de sus secciones
de introducción a la Economía, como monitor en la Universidad Autonoma.
El Profesor lanzaba una pregunta
por la Red en la cual me causo serias inquietudes: ¿como mido la productividad
laboral? La pregunta nacía de una discusión con unos técnicos con el Banco
Mundial que estaba sosteniendo sobre cómo medir ese importante indicador... a
lo que rápidamente conteste, (como estudiante malo al fin)... que la misma era fácil
calcular, mediante su definición: pues es la productividad, el tamaño de la producción
entre la cantidad utilizada de factores para obtenerla. Como podemos ver según definición
el término productividad es una medida de eficiencia en que se emplean los
factores, por lo que es fácil deducir
que la respuesta a la pregunta planteada seria el cociente entre la producción
de un país y las horas hombre utilizadas para obtenerla. Ósea si como
trabajador le toca cargar sacos de Arena a un camión, su productividad será
igual a la cantidad de sacos cargados entre las horas que consumió para
hacerlo.
Pero que pasa en el mismo
trayecto me surgieron otras preguntas: si damos por sentado la formula Keynesiana
de la producción C+I+G+(X-M), NOS DAMOS cuenta que en ella interviene un sector
un poco difícil de medir G, que es el gasto público, y es que la producción
estatal, como todos sabemos no es tan fácil de medir pues en ella intervienen
servicios intangibles que no podríamos medir con dinero como la seguridad
ciudadana (muy mala en nuestro país) y otros servicios más, otro aspecto es que esta fórmula no estima la
calidad de dicho producción y un aspecto más importantes es que dividir entre
horas trabajadas seria aceptar la conclusión clásica de Ricardo y Marx de que
el trabajo es lo único que da valor a la mercancía. (Por lo que sería fácil ser
rico… Solo tendríamos que TRABAJAR, tengo mis salvedades sobre el tema, pero en
resumen no conozco a nadie que se haya convertido en rico solo trabajando). En
fin medir la productividad es importante para nuestro país partiendo desde el
punto que es la fuente de la subida de
los salarios reales, indicador que en la última década tiene una tendencia a la
baja histórica y la creación de nuevos empleos, pues su estrecha relación con
el crecimiento de las ganancias, empuja la curva de demanda del trabajo hacia
afuera y a la derecha lo que hace que crezca el salario real y la economía
demande más puestos de empleo de calidad… y ni hablar su tarea como
controladora de la inflación. En unos momentos en que nuestro país se habla
de subida del salario nominal y que el
Presidente Fernández dice que aumento la capacidad de distribución de riquezas
en un “300%”, sería interesante descubrir porque la calidad de los salarios no
mejoran, y nuestra tasa de desempleo ronda por los 14.7%. (24% en la población
joven) ¿Qué rol ha jugado el gasto del estado en este crecimiento?, somos unos Fashionistas
(maquillistas, tal como Reading Pantaleón) del PIB.
El crecimiento de la
productividad va a depender de factores como la calidad de la población activa,
la cantidad de bienes utilizados y la eficiencia con que se utilicen esos
bienes, estos tres factores se quedan pequeño cuando internacionalmente nos
miden. Aun así seguimos siendo una de las economías más grandes de la región
con un PIB que ronda los 60 mil millones de dólares, en la que el estado tiene nomina
CB, el Presidente en turno anda disque (no sabemos qué seguridad y retorno
tienen esos préstamos, tomando en cuenta la historia del Banco Agrícola y sus
deudores) otorgando “crédito” todos los fines de semanas, nuestra deuda publica
crece exponencialmente, tanto que ya representa el 34.1% de nuestra producción
según el mismo Ministerio de Hacienda (fruto de la aprobación sin lecturas de más
y más prestamos), donde los congresistas son una fuente de financiamiento de la
dependencia, donde una parte aplaude el alto dispendio en infraestructuras que
el presidente Fernández defiende como parte de sus logros, y que otros
describen como meramente obedeciente a sus caprichos personales, pero sobre
todo donde al Banco Central (quien maneja la economía del país y sus
estadísticas) es acusado de ser uno de los fashionistas económicos más
destacado de la región. Y el cual hace malabares extraordinario por ganarle la
carrera a la inflación, que nos respira en la espalda con tendencia (aunque
parezca que no) a sobrepasar la medida esperada para este año. Si a Todo esto le
sumamos la teoría de algunos estudiosos de la productividad que dicen que el
gasto público en capital produce un triple del efecto en la productividad que
el capital privado, apuntalan mi
pregunta ¿es nuestra productividad un
espejismo? Pero en lenguaje más llano ¿CUAL CARAJO ES NUESTRA PRODUCTIVIDAD?
Dejo en ustedes la semilla del
debate, espero que podamos sostenerlo.
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